Despacho fundado por Santiago Joaniquet Aguilar

Desde su inauguración Ascensión y Santiago dieron continuidad al despacho. En la actualidad Santiago Joaniquet Larrañaga es el director.

Santiago ha representado a numerosas instituciones públicas y privadas, así como entidades bancarias. Está especializado en Derecho penal, laboral y administrativo.

Santiago Joaniquet Aguilar

Santiago Joaniquet Aguilar fue jurista y cooperativista. Doctor en Derecho, ejerció como abogado en Barcelona, fue director de la Academia de Derecho San Raimundo de Peñafort y profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.

Desarrolló una intensa labor en el movimiento cooperativo, participando en la Asamblea Nacional de Cooperativas de 1961 y siendo socio activo de la Asociación de Estudios Cooperativos. En los últimos años centró especialmente su trabajo en el cooperativismo de viviendas.

Fue conferenciante habitual, autor de numerosos artículos y publicaciones sobre cooperativismo, y ocupó cargos de responsabilidad como Jefe Provincial de la Obra Sindical de Cooperación en Barcelona, desde donde impulsó la reorganización y creación de diversas uniones territoriales de cooperativas (de consumo, campo, vivienda y crédito), así como la Caja Rural Provincial.

En conjunto, su trayectoria estuvo marcada por una vocación cooperativista constante, unida a su labor académica y profesional en el ámbito del Derecho.

Santiago Joaniquet Larrañaga

Socio Director y con el siguiente texto:ha representado a numerosas instituciones públicas y privadas, entidades bancarias. Especializada en derecho penal, laboral, administrativo y civil.

Participó activamente en la Asamblea Nacional de Cooperativas celebrada el año 1961.

Sin descuidar otros sectores, últimamente centró su actividad preferente en el Cooperativismo de Viviendas.

Siempre estuvo dispuesto a participar en conferencias, cursos y coloquios cooperativos, y su pluma fue prolífica en escritos y publicaciones, tanto en la prensa y en revistas especializadas como en la prensa diaria de su residencia.

Era socio activo de la Asociación de Estudios Cooperativos.

En este resumen apresurado de las actividades cooperativas de Santiago Joaniquet no podía faltar la alusión al hecho que marcó los últimos años de su vida con un sufrimiento callado, pero no superado. Me estoy refiriendo a las consecuencias que, por ser Jefe Provincial de la Obra en Barcelona, tuvo para él la quiebra de la Caja de Crédito Popular de Cataluña. Por tratarse de un proceso judicial, que ni abigarraré sé si ha concluido, me omito todo comentario, pero en cuantas ocasiones tuve oportunidad de abordar ese desgraciado suceso pude recoger la honda amargura que embargaba a Santiago Joaniquet por unos cargos que reputaba inmerecidos. Tengo para mí que fue una de aquellas fuentes íntimas de dolor que anidan en los hombres. Era una cruz que soportaba calladamente, resignadamente, sin protestas airadas ni quejas que seguramente podría haber gritado.

Y es que en Santiago Joaniquet destacaba, sobre todo, su talante humano y su modestia, que le llevaba a pasar desapercibido, sin buscar otro protagonismo que el mejor servicio a la tarea aceptada.

Deseamos llevar, a través de estas líneas, la expresión de nuestra profunda condolencia a la esposa e hijos de Santiago Joaniquet, y la seguridad de que ha dejado entre nosotros un imborrable recuerdo por sus cualidades y servicio a la causa del cooperativismo.